Coherencia y resiliencia

Coherencia y resiliencia

Se llama coherencia al estado de máximo equilibrio a nivel fisiológico, mental, emocional y corporal,  todos funcionando armónicamente.

Cuando estamos en sintonía coherente los inconvenientes o situaciones complejas que nos suceden parecen no afectarnos.

Estamos en coherencia, un estado donde la mente, el cuerpo, las emociones y el corazón están trabajando juntos sincronizados; somos capaces de estar en control de la situación.

Podemos mantener la calma y afrontar los retos sin sentirnos desbordados, estamos balanceados, sentimos que podemos fluir a través de las situaciones pensando claramente.

La relación entre cerebro y corazón pueden caer en un círculo vicioso si la angustia, temores o frustraciones se combinan como estrés; entonces el corazón y el cerebro pierden armonía, en consecuencia las señales entre ambos son caóticas.

El corazón envía señales incoherentes producto del estrés y el cerebro responde con más de lo mismo.

Nuestros propios vampiros energéticos

Las emociones negativas se llevan nuestra energía. Hay situaciones de enojo explosivo que pueden drenar mucha energía puntualmente, pero tal vez los peores son esos sentimientos que la van quitando lentamente durante todo el día, como puede ser el rencor, la envidia, los celos o la frustración.

Crear un círculo virtuoso es muy importante para recuperar la coherencia.

Serenar la mente con distintas técnicas es el primer paso. Callando las voces interiores que están ahí todo el tiempo.

Crear una imagen en nuestra mente que evoque un grato recuerdo o un proyecto, tal vez un sueño a cumplir, algo que genere sensación de alegría, gratitud o amor.

A veces pensar en nuestras mascotas y en el amor que nos dan o asi mismo en un viaje soñado ayudan mucho.

Debemos sostener esa sensación positiva en nuestro interior e imaginarla expandiéndose a todo nuestro cuerpo inundándonos de placer, paz y alegría.

Cálmate y encuentra el equilibrio para enfrentar situaciones difíciles o la toma de decisiones.

La clave es el balance

Estar bien balanceados tiene muchos beneficios, algunos de los cuales son:

• Tener la capacidad de reconocer situaciones y tomar decisiones.

•  Poder prepararnos para eventos próximos, afrontar cambios que alteren la rutina o para procesar mejor problemas internos e inseguridades. Por ejemplo: situaciones de mucha carga emocional como entrevistas de trabajo, presentaciones ante un auditorio o decidiendo situaciones sentimentales.

•  Conservar o dosificar mejor la energía que demandan las situaciones de desgaste energético.

“El mundo rompe a todos, y después, algunos son fuertes en los lugares rotos.” E.   Hemingway.

Es común pensar que el estado contrario al estrés es la relajación, lo cierto es que lo contrario es el estado de coherencia.

Mientras que la coherencia es el estado de  mantenernos centrados en un equilibrio mente, cuerpo y espíritu; la resiliencia es la capacidad que tenemos para prepararnos, adaptarnos y permanecer centrados enfrentando  los retos del día a día.

 Es el manejo inteligente de la energía que tenemos disponible para superar el momento y salir fortalecidos de esas circunstancias, aun ante las más críticas situaciones, sin enfermarnos ni desequilibrarnos.

Es como tener una batería interna donde acumulas y reservas la energía que usarás frente a la adversidad. Te da la posibilidad de adaptarte positivamente y reconstruirte.

Es importante que aprendamos a manejar, dosificar y autorregular, no desperdiciando la energía.

Hay una relación íntima entre coherencia y resiliencia, una depende mucho de la otra.

Mantenerte coherente es mantenerte centrado y capaz de razonar claramente administrando los recursos que tenemos. Ser resiliente te da una gran capacidad de adaptación y superación resolviendo los problemas sin estar agobiado o abatido.

Es bien conocida la intima comunicación entre el cerebro y el corazón, uno le dice al otro que sentir a través del ritmo de sus latidos, el otro genera emociones y libera neurotransmisores que potencian la respuesta emocional.

Es un sistema que se alimenta a sí mismo y que podemos utilizar a nuestro favor si logramos controlar las respuestas.

Como podemos hacerlo

 

A través de la meditación es posible meterse en ese círculo y en lugar de ser vicioso como cuando las cascadas de emociones se descontrolan, puede transformarse en virtuoso manejando los sentimientos, creando actitudes positivas y serenando la mente.

El autoconocimiento ayuda a detectar estas situaciones y comenzar a cambiarlas.

Puedes reprogramar tu cerebro para dejar de pensar compulsivamente, para dejar de pensar en un evento especifico como puede ser una experiencia negativa, se puede cortar con los comportamientos obsesivos. Se sabe bien que el cerebro puede ser entrenado como un músculo.

Se conoce que la meditación tiene grandes beneficios para el cerebro. Por ejemplo incrementa el número de neuronas, así mismo aumenta la conexión entre ellas ayudando a mantenerlo en plenitud y en consecuencia bajando la edad cerebral.

Múltiples estudios de prestigiosas universidades e institutos avalan esto, se ha demostrado un notable aumento en la materia gris en las personas que meditan habitualmente.

Y los cambios físicos no sólo suceden en el cerebro, bajando el estrés se beneficia todo tu organismo. 

Para cerrar dejo dos frases de un famoso neurocientifico, el Dr. Joe Dispenza

“Cuando nuestra conducta coincide con nuestras intenciones, cuando nuestras acciones están de acuerdo con nuestros pensamientos, cuando la mente y el cuerpo actúan juntos, cuando nuestras palabras son coherentes con nuestras acciones, detrás de nosotros hay un poder inmenso.”

Si queremos cambiar algún aspecto de nuestra realidad, tenemos que pensar, sentir y actuar de nuevas formas, tenemos que ser distintos en cuanto a cómo respondemos a las experiencias.”

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